martes, 8 de febrero de 2011

El café más tristón

Hace un par de días que me encuentro de verdad dolida, desorientada,
hace un par de meses, quizás seis, quizás veinticuatro, quizás más.

Qué te digan a las 9 de la mañana de un lunes que tu chavala,
-la que te lleva dejando desde agosto por otra o por todas
y hace un par de días te revela vía mail que ya,
ni quiere estar contigo ni esta enamorada de ti-,
estaba de fiesta y borrachera con nuestras amigas el domingo,
mientras yo estaba de llorera sentada sola en un banco de mi barrio, es una putada total.

Me enfado pues animalito, pierdo algunos papeles, me pongo bien triste y como estoy trabajando en la barra de un bar me trago las lágrimas y aguanto paciente hasta que llegue a casa y me pueda desahogar un rato, pequeño…para volver a recomponerme y seguir pagando mi deuda con la ley.

Hoy despierto como últimamente, dispersa, cansada, con una tormenta rondándome cerca que hasta ahora he podido esquivar, me lavo la cara con agua helada, me visto sin ducharme y salgo a la calle como cada día sin desayunar. Trato de sonreírle a mi estomago vacío, a los 7 grados húmedos que me abrazan, a las cosas tristes que tantas veces no me dejan dormir, para sentir atónita como el tormentón que me acecha estalla sobre mi cabeza sin principio ni fin.

Digo yo que teniendo toda la ciudad para cancanear y perrear a gusto, también es un putadón que tenga que ser justo en el bar donde trabajo, en el mismo bar donde me pongo ipso facto descontrolada y encerrada en un baño a llorar.

Hoy no puedo. Me marcho de allí.

Justo cuando desato la bici del árbol y me giro con el kit completo de irme a casa, aparece ante mis ojos mi educadora penitenciaria que tras una breve conversación me ve marcharme de mi puesto de trabajo en busca de fiambre para los bocadillos del bar, -a ver sino como demonios le explico que me cojo el día libre solo porque me quiero encerrar a llorar-.
Quizás me espere y yo nunca vuelva, quizás.

Joder, me entra aún más angustia, y de camino a casa, con la llorera, me atiza un ataque de ansiedad que no me deja respirar, rodeada de coches, pedaleando en la bici y con la vista nublada.

Of course, sobrevivo...

No sé. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya. Basta ya.

7 comentarios:

A Solas Con Lucía dijo...

Felicidades, Un blog GENIAL.

RONCADORA dijo...

Ya te he dejado algun otro mensajito de tu roncadora salvaje..jejeje pero despues de leer este último post me gustaria estar esta noche alli para darte un axuxón y decirte que eres genial! Que no te derrumbes que saques fuerzas para superar otro bache y que tienes una amiga en Premia para lo que necesites!
Besotes roncadores!

Autolísica dijo...

Olé mi roncadora!!!
Qué ilusión me ha hecho encontrarte por aka...no preokupar, todo esta bien, es un tema de hormonas disparadas y arrebatos pasionales desmadrados... pero todo se arregla con amor.
Of course ke nos tomamos un café cuando kieras y nos contamos batallitas...ke bien guapetona...como también te echabamos de menos Angels se paso a tu cama y se pego toda la noche roncando non stop...
un abrazo bonita!!!!
:)

RONCADORA dijo...

Muy buenas guapi! Ves como no era mi culpa que roncara...era la cama! jajajajajajajajajaja Lo dicho que nos llamamos en breve y hacemos una birrita! un besote

Leftism dijo...

Es impresionante lo que transmites

Juan Castello dijo...

Lunes de resaca. Uno de esos días descoloridos en los que hasta la misma luz del sol es gris...He visto Ciudad Muerta. Eso me ha llevado a este blog. No te conocí, pero te leo y creo sentirte. Espero que encontraras la paz. Qué mierda todo.

arcademonio dijo...

Y yo, como Juan, llegue hasta este sagrado lugar tras ver el documental. Se que al leerte mantengo viva tu esencia. Grito al silencio esta impotencia que me quema.